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domingo, 24 de enero de 2010

Nekeas CxC

Llevo un tiempo si subir ninguna nota de cata. Desafortunadamente para mi hígado y afortunadamente para mi paladar, esto no significa que no haya provado el maravilloso líquido surgido de la fermentación del zumo de la vid. Rescato una cata que hice hace algún tiempo (octubre del año pasado) de un vino de bodegas Nekeas.

El vino catado es Cepa Por Cepa 2008. Se trata de un coupage de garnacha y tempranillo que ha pasado tres meses en barrica con 13,5º.

El valle de Nekeas no puede destacar por un clima que favorezca la obtención de uvas con un color extraordinariamente oscuro. De hecho, probamos hace un tiempo un rosado que contenía Cabernet Sauvignon con el principal objetivo de conseguir el color adecuado. Como consecuencia, este vino tiene una capa media, granate con reflejos violeta en el borde.

Según cae en la copa, el alcohol llega pronto a la nariz. Si se deja airear un poco, frutas no muy maduras, ciruela negra, mucha juventud al primer golpe. Con más aire aún, aparece fresa ácida, agradable.

En boca la entrada es ácida, como un aguijonazo. Los taninos, muy redondos, astringencia nula. Con un poco de aire, se puede obtener un postgusto dulce que sospechamos que tiene algo que ver con el tratamiento que dan a la garnacha en esta bodega. Recomiendo que se deje airear un poco, lo mejor de este vino, con diferencia se obtiene cuando entra en contacto con el aire.

En definitiva, se trata de un vino que, según mi criterio, se aleja un poco de lo que estamos acostumbrados en tintos de la misma D.O. Si lo probáis, comentadme vuestra opinión.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Zubiola 2005

Para variar de tanto tema futbolístico, hoy voy a mencionar uno de esos vinos que merece la pena probar. Nuestro amigo Manuel, trabajador incansable en Bodegas Pago de San Gabriel nos regaló dos botellas de dicha bodega: un Pradomayor 2006, que degusté junto a parte de la familia política en unas condiciones físicas nada indicadas para realizar una cata, y un Zubiola 2005. La siguiente nota va dirigida a este último.

Bodegas Pago de San Gabriel decidió no etiquetar este vino como Crianza o Reserva, debido a que no cumple estrictamente con los requisitos según la DO de Navarra a la que pertenece. Ningún problema, porque la delicada crianza en barricas de roble frances y ruso de las tres variedades que lo componen Cabernet Sauvignon, merlot y Cabernet Franc, hacen que pronto olvides estas menudencias y disfrutes sin más.

Se trata de un vino de capa alta con un color picota oscura, casi negra. No hace falta airearlo mucho para que empiece a desprender aromas a bayas muy maduras mezcladas con unos ahumados muy interesantes. Cuando llega a la boca encontramos un vino agradable, con taninos pulidos que deja recuerdo por donde pasa. Tanto disfrutamos del vino que olvidé sacar la foto de la botella.

No suelo hablar de maridajes, no creo mucho en ellos, pero este vino acompañaría perfectamente un buen chuletón de los que ponen en la Sidrería Erri-Berri aquí en Olite, donde tuvimos el privilegio de conocer a Manuel. 

Queda pendiente la visita a las Bodegas en Castejón. Seguro que será antes de que llegue el athletic-zale en ciernes que viene para ampliar Mi Cuadrilla. Por cierto, es niño. ¿Lo había dicho?

miércoles, 15 de octubre de 2008

IEC #12: Un vino de Otoño

Siguiendo la senda trazada para la duodécima edición de Iberoamérica en Cata, esta vez por Joan Gómez Pallarès, presento un vino que he elegido como mi vino de otoño por tres motivos:
- La época del año en que lo compramos
- La época del año en que lo hemos disfrutado
- Los recuerdos que nos trae de esas vacaciones otoñales con paseos por las Rias Baixas, la ruta de los molinos de Ribadeume, la laguna de Costoia... y tantos otros sitios dignos de ser disfrutados en Galicia.

Martín Códax fue un juglar gallego, posiblemente de Vigo, que vivió entre mediados del siglo XIII y comienzos del siglo XIV. ¿Quién le iba a decir que siglos más tarde le pondrían su nombre a la bodega más grande de la D.O. Rias Baixas? No estoy muy seguro, pero tal vez, este juglar escucho y hasta hizo sonar algún Organistrum.

Hace algo menos de un año, antes de empezar a escribir esta bitácora, Mi Cuadrilla y yo estuvimos unos maravillosos días visitando tierras gallegas. Además de probar algún manjar que nunca habíamos degustado (ostras, zamburiñas...), aprovechamos para regar esas exquisitas viandas, con los vinos más diversos, desde ribera sacra hasta albariño pasando, como no, por el nunca suficientemente apreciado vino turbio ribeiro.

Tuvimos la suerte de elegir una preciosa casa rural en el pueblo de Cambados a un pequeño paseo de las bodegas Martín Códax, referencia en cuanto a albariño para los no entendidos en el tema. Hay que reconocer que, además de la producción, algo bueno hacen en cuanto a su distribución, ya que todos conocemos esta bodega.
Después de una visita guiada de lo más amena, nos dieron a probar los vinos de D.O. Rias Baixas que se producen en Cambados. Entre ellos destacaron, y de qué manera, un albariño fermentado en barrica y otro obtenido de uvas botrutizadas, recogidas una a una.

Repito, casi ha pasado un año y hace unos pocos días, teníamos unos langostinos dispuestos para ser preparados al modo tradicional, a la plancha, con sal y limón, ¿para qué más? Teníamos que acompañarlos con algo y tuve que quitar un poco de polvo acumulado en una caja que rezaba "Organistrum Colleita 2005". Se trata de la botella 21013 de 29667, para los que aprecien este tipo de información. Tenía muy claro que ese era el vino fermentado en barrica de Martín Códax que habíamos comprado en la propia bodega por unos 18€.

Con 13º de alcohol y apto para ser consumido entre 11 y 12ºC, lo primero que observamos al caer el vino en la copa es que su color se difiere algo del albariño tradicional. Deja atrás el amarillo pajizo para devolver reflejos dorados, en un vino cristalino, sin impurezas. En nariz demuestra carácter cítrico (mandarinas), pero tiene ciertos aromas especiados que sacan a la luz la madera por la que ha pasado. En boca, aunque esperábamos un aguijonazo de acidez, 
resulta mucho más redondo, embaucador, dulce con un ligero amargor final, como diciendo que quiere permanecer en el tiempo. Trago muy largo, casi demasiado fácil de beber, que nos permite terminar con la botella a la vez que terminamos con el último de los langostinos. No se trata de un albariño al uso, por los que los puristas pueden mostrar alguna crítica, pero está bien que ciertas bodegas se olviden de vez en cuando del tema exclusivamente comercial y nos presenten estos detalles.

Por cierto, comprobé en casa que me queda una botella de Castillo de Ferfiñanes, también fermentado en barrica, comprado con ocasión del mismo viaje. No sé cuando, pero seguro que retomo esta entrada cuando alguna ocasión, especial o no, me sugiera abrirla y decida hacer una comparativa entre ellos. Seguro que nos sorprende.

lunes, 13 de octubre de 2008

Fin de Semana Ecológico en Olite (II)

Este año ha habido alguna variación respecto a lo habitual en el Fin de Semana Ecológico. A parte de los habituales puestos con productos derivados de la agricultura y ganadería ecológica: quesos, aceite, zumos y, por supuesto, vino; nos hemos encontrado con la presencia de bicicletas eléctricas, coches híbridos y paseos en calesa, que aportan un componente ecologista a la fiesta.

El sábado, tal y como teníamos previsto, Mi Cuadrilla, yo y otras treinta personas asistimos a la charla-cata de vinos ecológicos compartida por Migeltxo Goñi (profesor de cata) y Pedro Dimas Rodeles (presidente de Bodegas Vega del Castillo). 

Pedro empezó explicando las diferencias entre un vino ecológico y un vino convencional. En resumen, el producto final es el mismo o muy parecido (indistinguibles). La diferencia se encuentra en la viticultura y la elaboración, donde el uso de productos químicos es mucho más restrictivo. Aún así, no dudó en afirmar que "el vino ecológico es mucho más sano".

Migeltxo se encargó de poner la parte técnica de una forma didáctica y amena. Tras explicar los conceptos básicos de cata se comenzó la cata de los siguientes vinos, todos pertenecientes a Bodegas Vega del Castillo:
- Auzolan Rosado Lágrima 2007: 100% Garnacha. Teniendo en cuenta la época del año en que nos encontramos, la evolución de este rosado es más que correcta. Conserva un rosa vivo pero empiezan a aparecer anaranjados en el ribete. Con aromas a frutos rojos algo maduros, en boca mantiene la acidez y el frescor.
- Auzolan Joven 2007: 100% Cabernet Sauvignon. Las uvas se recogieron en el grado óptimo de madurez, casi sobremadurado. Con esto se trató de evitar esos aromas a pimiento verde que tan desagradables resultan a algunos. Puedo afirmar que se consiguió. Se presenta de un color morado oscuro, bien cubierto. Frutos negros en nariz, hacen presagiar un vino agradable para beber, incluso sólo. En boca se nota la variedad de donde procede, pero sin dejártela seca.
- Auzolan Crianza 2005 "Llavero": 100% Cabernet Sauvignon. Procedente de una viña protegida del cierzo por la sierra de Guerinda, a una altitud considerable, de bajísima producción natural, menos de 1Kg por cepa, debida al "secano terrible" de esta finca en palabras de Pedro Dimas. Color picota madura con ribete granate-rubí y capa media-alta. En reposo, mucho aroma a madera, casi demasiado, que desaparece pronto en el momento en que se mueve. Aparecen frutos negros maduros y madera bien ensamblada. En boca, muy suave y redondo, pasan minutos para que se vaya el recuerdo. Un detalle, ninguno de los que estábamos en la cata (incluido Migeltxo) habríamos dicho que era monovarietal de Cabernet, ya que le habríamos asignado una generosa proporción de tempranillo.

Busca y compara. Seguro que encuentras algún vino ecológico que te agrada.

viernes, 27 de junio de 2008

IEC #11: Evocando los orígenes

Cuando tenía 18 años, mi cuadrilla (la de mis amigos de toda la vida, no la de ahora, mi mujer) decidió que una buena (barata) de pasar la tarde del sábado era ir de "chiquitos". En esa época los supermercados de barrio no habían empezado a abrir los sábados por la tarde y no existía el concepto de tienda de los chinos, así que el botellón solía ser casi inviable. Y esto sólo hace 14 años...

El "chiquito" ese vaso pequeño de vino que podía contener tinto o claro costaba 35 pesetas y con nuestra exigua paga podíamos permitirnos más de 10 rondas con su consecuencia etílica. Vino malo no hace afición y, después de una temporada, pasamos al calimocho, igual de malo pero menos agresivo. En definitiva, nada digno de cata ni de que, al cabo de un tiempo acabara escribiendo en esta bitácora.

Pasaron unos años y por el azar o el destino, acabé viniendo a trabajar a tierras del Reyno. Aquí, conocí a mucha gente de la que hoy me considero amigo. Entre ellos, Salvador Ayerra, compañero de trabajo casi desde el primer día y uno de los socios de Bodegas Ayerra. Para el cumpleaños de Mi Cuadrilla (esta sí que es mi mujer, entonces era mi novia) le encargué la botella de crianza que despertó en nosotros el interés que no ha hecho sino acrecentarse desde entonces.

Con estos antecedentes voy al lío:

El vino
Ayerra Crianza 2000: Coupage de Tempranillo (80%) y Cabernet Sauvignon (20%). 12 meses en barrica de roble americano y 12 meses en botella. Sin estabilización en frío. Es el primer crianza comercializado por la bodega.

La Cata (22 de noviembre de 2003)
A la vista, color picota con ribete granate muy vivo. En nariz, frutos maduros, rojos y negros y vainilla en cantidades ingentes. Madera bien ensamblada, se nota pero no camufla otros aromas. La entrada en boca es agradable, aunque demuestra cierta astringencia. Se afinará en botella (soy testigo de ello).

Víctima de la nula estabilización en frío y de un invierno especialmente crudo, la botella y después la copa, presenta una cantidad de depósitos bastante considerable. Como estaba avisado, no le dí mayor importancia, además las explicaciones técnicas al respecto, más que aburrirme, despertaron mi curiosidad, que sólo ha hecho crecer desde entonces.

Esto es sólo de memoria. Conservo en casa 6 botellas de aquel crianza. Alguien me podrá llamar suicida, otros, simplemente nostálgico. Hace no demasiado abrimos una de las primas de aquel primer vino, de la misma añada. Se ha conservado extraordinariamente, se ha afinado mucho en botella y aquel ribete granate vivo se está empezando a convertir en un teja oscuro. Algo del brillo ha perdido pero ha ganado mucho en complejidad de aromas... Me están dando ganas de abrir otra de las botellas para disfrutarla con pausa. Además, creo que ya ha pasado por el punto álgido de su evolución y, aunque está cayendo muy lentamente, su consumo preferente está cercano a su fin.



Esta es mi aportación a Iberoamérica En Cata en su undécima edición. Espero vuestros enlaces para realizar un resumen lo más fiel posible. Como he dejado tres días para esta edición, os propongo que animéis a mas gente a participar, que creo que hay tiempo.

Tras el resumen, si no hay voluntarios al respecto, me tomaré la libertad de elegir el organizador de la siguiente edición por el antiquísimo método de la dedocracia.

viernes, 13 de junio de 2008

Dos bodegas, dos estilos

Una de las cosas que hace más interesante un blog es que permanezca actualizado. Parece que este no es el caso del que estáis leyendo en este momento, puesto que hace dos semanas que no escribo nada en él. Intentaré redimirme y, cuando vaya a ocurrir algo así, por lo menos avisaré.

El caso es que las dos semanas no han pasado en balde y hemos aprovechado para asistir a dos actividades diferentes relacionadas con el vino:
  • El X día del Rosado de San Martín de Unx: el día amaneció amenazando lluvia, lo que parecía que iba a echar para atrás a la gente. Nada más lejos de la realidad, las bodegas llenas hasta la una de la tarde y, a parir de esa hora, el frontón a rebosar para disfrutar con los vinos de las cuatro bodegas del pueblo y de EVENA. Lo del frontón fue una novedad, ya que no se hizo en la plaza para evitar el riesgo de salir tan empapados por fuera como por dentro, aunque al final se podría haber hecho
  • Presentación de Bodegas Viña Magaña (DO. Navarra) y Pago del Vicario (VT Castilla La Mancha) en Cella Vinarium. A esto dedicó el resto de la entrada de hoy.

Lo primero de todo, felicitar a Cella Vinarium por la iniciativa de acercar los productores al público profesional y aficionado de la manera que lo hacen. Es la primera vez que asistimos a luna de sus presentaciones y puedo asegurar que no será la última. Siempre hay que buscar una buena ocasión para aprender.

Compartimos la tarde del 5 de junio con Carlos (perdonad que no recuerde el apellido) de Pago del Vicario y Juan Magaña de las bodegas con su mismo nombre. Por seguir un orden coherente en la cata fueron alternando las intervenciones, haciendo las algo más de dos horas de la presentación tan amenas como cabía esperar.

Empezó la presentación con la intervención de Carlos, contándonos la filosofía de una bodega nueva, de corte moderno situada muy cerca de Ciudad Real. Empezó con dos vinos:
  • Pago del Vicario Petit Verdot Rosado (2007): 14,5º. La capa, un poco más alta, y el color, un poco más anaranjado lo hace a la vista, diferente del vino rosado de Navarra al que estamos acostumbrados. Aromas a fresones maduros, muy dulces. En boca, dulce, con recuerdos a gominolas, algo ácido, tal vez por el alcohol, calienta la boca y permanece más que la media.
  • Pago del Vicario Penta (2005): 14,5º. 5 variedades, 5 meses en barrica, de ahí su nombre. Color picota de capa alta, poco brillo (turbio). Carlos nos cuenta que no han buscado la integración completa de la madera y precisamente esto es lo primero que nos encontramos en nariz, algo más tarde hierbas (monte bajo). En boca, frutos negros sobre todo, algo astringente (demasiado para Mi Cuadrilla)
Después de esta entrada, habló Juan y nos contó como empezó a trabajar su bodega en los años 70. Años en los que había que introducir de contrabando variedades nuevas para experimentar. Presume y tiene por qué, con toda su producción vendida y el prestigio ganado a nivel internacional es como para gritarlo a los cuatro vientos. Nos presenta a continuación otros dos vinos:
  • Dignus 2004: 14º. Merlot, tempranillo y cabernet sauvignon. Color: Picota intenso con ribete granate capa media-alta. Aromas tostados, balsámicos y minerales bien integrados. Fuertes taninos, largo. Dan ganas de tener algo de queso fuerte cerca para acompañarlo.
  • Magaña Reserva 1997:13,5º. Color teja, capa media, muy evolucionado. Aromas tostados con algo de mantequilla. Para mi gusto, demasiado evolucionado, pero para gustos están los colores y las opiniones en nuestra mesa fueron de lo más variado.
Le tocó el turno a otro de los vinos traídos de las tierras del Quijote:
  • Pago del Vicario Monagós (2005): 14,5º. Syrah y Garnacha tinta. Capa muy alta, lágrima densa y oscura. Poco brillo, al estilo del Penta. En nariz se muestra muy cerrado en un principio, seguro que se afina en botella, pero al cabo de un ratito empieza a mostrar humos y minerales mezclados con fruta negra y, esperando algo más, regalices y anises. En boca se muestra amable pese a los temores de astringencia que mostraba Carlos. Se trata de un vino complejo, interesante. Está bien que este sea el vino del que más producción tiene la bodega (unas 300.000 botellas)
Después de este vino moderno, Juan nos presenta dos joyas para enmarcar:
  • Calchetas 2005: 14,5º. Vino de pago con una producción muy baja. No pone la variedad en la botella, pero Mi Cuadrilla afirma (¿quién soy yo para negarlo?) que casi todo es Cabernet. Picota oscura con ribete granate, muy brillante. Aromas tostados, frutos negros... y tantos otros. Amable, largo en boca, con los taninos muy bien integrados. Un vino exquisito para disfrutar sólo o acompañando una buena comida.
  • Magaña Merlot 2005: Fermentado en barrica de roble con control de temperatura mediante hielo seco. De esa viña que fue el primer Merlot reconocido en España y de la que tantos hijos hay en bodegas de gran prestigio. Color picota oscura con ribete granate, prácticamente indistinguible del Calchetas. Aromas balsámicos, frutos negros muy maduros y algún tostado. En boca, destacan unos taninos maravillosamente integrados con retrogusto a especias. Otro vinazo.
Por último, llega el postre y la última curiosidad del día. ¿Alguien había oído hablar de un vino dulce 100% merlot?
  • Pago del Vicario Merlot Dulce (2004): Vino dulce de 14,5º. Elaborado mediante corte de fermentacion mediante frío, posteriormente embocado para darle el grado y la durabilidad que se merece. A la vista, no se distingue de un vino tinto de merlot de capa muy alta hasta que se agita ligeramente la copa. En este momento se ve la desidad que le aporta el azucar. En nariz recuerda a algunos licores de fruta, sobre todo de mora o fresa. En boca viene la segunda sorpresa. La entrada es dulce, intensa, pero según pasa tiene una astringencia casi desagradable, digo casi porque es eso precisamente lo que invita al siguiente trago. Seguro que es bueno para acompañar chocolates fuertes y cremas muy dulces.
Con esto nos despedimos hasta la siguiente presentación a la que asistiremos con gusto.

martes, 27 de mayo de 2008

Visita a Bodegas Marco Real

Tal como prometí en algún blog anterior, a esta hora toca publicar algunas notas sobre la visita que hicimos hace un par de semanas a Bodegas Marco Real en Olite. Por increíble que parezca, no habíamos visitado ninguna bodega del pueblo que tan bien nos ha acogido.

En este caso se trata de una visita de esas por las que cobran entrada (7€/persona) incluyendo la cata de dos de sus vinos. Tal vez esto sea lo que hace que la gente del pueblo no se acerque a visitarla pese a que lleva ya unos meses ofreciendo esta visita.



La visita comienza por las instalaciones que la bodega dedica a las marcas Marco Real y Señorío de Andión. Como de costumbre, se empieza por el punto de entrada de la uva, que, en estos casos, se trae en cajas cuidando la uva para los vinos que tratan con más cariño. Depósitos de 10mil litros se utilizan para la elaboración inicial del vino Marco Real en sus diferentes variedades.

Después de esto pasamos a una preciosa sala de depósitos de madera de roble. Estos depósitos tienen 7 años, el tiempo que llevan elaborando Señorío de Andión, nombre con el que denominan sus vinos más mimados. Esta sala destaca, además, por su extrema limpieza, parece que sólo está de muestra. Una vez oí decir a Andrés Proensa algo así como "de la mierda no se puede sacar vino". Tal vez estén aplicando esta máxima.

Después de pasar por la nave de barricas donde se realiza la crianza de estos vinos, pasamos a uno de los momentos estrella de la visita, La sala de los aromas. En esta sala se pueden probar 47 aromas diferentes, identificados y descritos. Esto puede ser útil y entretenido para los catadores noveles como el que firma este blog. No es la única sala de aromas del municipio (El museo del vino de Olite dispone de otra), pero sí que es destacable su tamaño y buena disposición. A la salida, una prueba con cuatro aromas que hay que tratar de adivinar. Quien adivine 3 de ellos se lleva un diploma...

Tras esto, pasamos por las instalaciones donde se elabora Homenaje, la marca más comercial de las bodegas. Esta parte recuerda a la típica bodega "industrial" donde se elaboran grandes cantidades de vino para el gran mercado. Tras varios comentarios sobre el tamaño de los depósitos y sobre la crianza de los vinos, salimos en dirección a la tienda, donde procederemos a la cata de dos vinos.



Los vinos que nos ofrecen son los siguientes (perdonad que hable de memoria, tengo que empezar a llevar libreta de notas a estos sitios):
  • Homenaje 2006 Tinto: Por iniciativa mía, ya que el rosado de 2007 ya lo hemos probado. De capa media con ribete violáceo, poco o nada oxidado, pese a que ya han embotellado el tinto de 2007. Como buen vino joven, frutas rojas en nariz, aunque se detectan algunos verdes. Estos verdes salen a la luz en boca, donde el vino es fresco y agradable, con los taninos típicos de un vino de su edad.
  • Marco Real Reserva de la Familia 2003: Me parece un delito hablar de este vino de memoria. Lo hemos probado con anterioridad y 40€ la caja de 6 botellas nos parece un precio justo por un vino para disfrutar. Prometo dedicarle unas líneas mejor pensadas en el futuro.
Aprovechamos la ocasión para llevarnos una botella de Señorío de Andión por 22,50€. Lo reservamos, como otros tantos, para una ocasión especial. Lo comentaré si la ocasión no me supera.

lunes, 7 de abril de 2008

Disfrutando en casa

Este fin de semana no ha tocado excursión ni alardes similares, es decir, he estado haciendo lo que se debe hacer de vez en cuando: descansar.

De todas formas, el no salir no implica aburrirse ni evitar el disfrute. Para empezar, el sábado decidimos abrir la caja que habíamos traído de las bodegas García Burgos hace unas semanas. Tanto es el respeto que tenemos a estos vinos que hemos decidido disfrutarlos siempre con tranquilidad y pausa.

El objetivo al abrir dicha caja era sacar una de las tres botellas de Sh 2006 que contenía (ahora contiene sólo dos. Se trata de la botella con número 5597 de las 6100 botellas de 75cl han contenido este exquisito caldo. Otras catas son más técnicas. Yo sólo hablaré en esta ocasión de sensaciones.

Al ver golpear en la copa este líquido oscuro, casi negro, pero con tonos violáceos, observamos que se trata de un vino limpio, suave y con la densidad justa, pese a su capa muy alta. Al acercarlo a la nariz, Mi Cuadrilla lanza una pequeña exclamación de admiración, esto debe estar muy rico, se le notan en primera instancia unas frutas negras maduras que dan paso casi inmediatamente a minerales. ¡Vaya! Es el primer vino que pruebo en el que la mina de lápiz que he leído para otros se me presenta evidente. Este vino expresa el terruño del que tantos hablan y tan pocos demuestran. En boca, bien equilibrado, se nota el grado (cómo no, si son 14,5%) pero no tira para atrás. Invita a otro trago. Tragos cortos, pequeños para disfrutar cada uno por separado.

Por sacarle un defecto, para los no expertos (y los que estamos reservando la cata de Lola García para una ocasión muy especial) es un vino que invita a las comparaciones. La frase "Está bueno, pero no tanto como el Sh", ha salido de la boca de Mi Cuadrilla en referencia a otros vinos de los que conservamos en nuestro botellero. Yo opino que cada vino debe ofrecer algo distinto y lo de bueno o malo dependerá del momento y la compañía. Este fin de semana ha tocado disfrutar de este, seguro que en algún otro disfrutaremos de vinos muy diferentes.


También en casa hemos disfrutado del equipo de nuestros amores. El Athletic quiere que recordemos lo que era estar en la zona tranquila de la tabla. Por fin lo ha conseguido. No voy a hablar de los jugadores como he hecho en otras ocasiones, sino del equipo en sí y de su afición.

El equipo, muy bien, gracias. La ilusión desborda Bilbao y algunos hemos mirado a cuantos puntos tenemos la Champions. Afortunadamente, esta temporada ya no nos tiran de la cama porque no estamos soñando. Objetivo cumplido dando buena imagen, ¿qué más podemos pedir?

Se me ocurre algo que podemos pedir: que la política salga de una vez y para siempre de San Mamés. Me parece una falta de respeto enorme que los cuatro descerebrados de siempre se dediquen a insultar a la gente sólo por su procedencia. La mayoría, hijos de inmigrantes que llegaron a Bilbao y alrededores para poder dar un futuro a su familia. Gritos de este tipo hacen que se nos reciba mal en campos de fútbol donde el conjunto de descerebrados local (lamentablemente todos los equipos tenemos uno) hace pagar a justos por pecadores. Por cierto, para ser del Athletic no hay que ser necesariamente vasco, así que lo mejor es que algunos tomen nota.

En fin, por pedir que no quede. Antes ganaremos liga y copa que librarnos de estos que estropean la imagen de una afición a la que, por otro lado, hay que estar orgulloso de pertenecer. En definitiva: ¡Aupa Athletic!

martes, 1 de abril de 2008

5 seguidos

Eso es, llevamos cinco partidos seguidos sin perder. A falta de 8 partidos para que termine la temporada, hemos llegado a la misma cifra que el año pasado. De todas formas, seguro que no es suficiente. Habrá que dar la talla contra el Espanyol para conseguir la tranquilidad definitiva, que todavía nos pueden dar un susto.

El domingo vimos el partido con la tranquilidad que da tener que ganar fuera de casa. En un campo difícil (¡He mandado a la armada a luchar contra hombres, no contra los elementos!) el Athletic se enfrentó a un equipo que no tenía más remedio que contar con los tres puntos para huir del pozo. Y casi los consiguen.

En el enésimo corner lanzado con precisión y ayudado por el viento, Amorebieta se encargó de hacer el trabajo que deberían haber hecho los rivales. Mala suerte, pero al menos no nos hemos marcado tantos en propia puerta como la temporada pasada. Armando poco pudo hacer.

Pero todavía se podía ganar, había muchos minutos por delante. Muchos y, gracias a la tranquilidad antes mencionada, no demasiado largos. De todas formas, en el minuto 75 ya estábamos sacando los papeles para firmar el empate, porque se hacía muy difícil la victoria. Todo el centro del campo cambiado (¿Cuándo nos vamos a dar cuenta de que Yeste no es un medio centro defensivo? Casi le da algo encogiendo las piernas en una de las ocasiones más claras que tuvo el Recreativo) entrando primero Garmendia, por un Orbaiz lesionado, y luego Muñoz, por Yeste fuera de sitio. Aquí viene lo bueno, lo que hace a un equipo vivir en la zona tranquila de la tabla. Muñoz, pese a no contar casi nunca con minutos, hizo la mejor jugada del Athletic. No es que fuera una maravilla técnica, pero demostró garra, que es lo que siempre se ha pretendido que tenga. Dio un balón que Aduriz, con su clásico regate del búfalo (tiro el balón y yo voy detrás, a ver qué pasa) supo meter en la portería. Quien diga que esto fue suerte, miente, ya que hemos visto hacer cosas así al delantero de San Sebastián en más ocasiones.

En definitiva, un punto y ya vamos cuarenta. A cinco puntos de Europa y a siete mas el gol average del descenso. Vaya, parece ser que esta temporada no sufriremos tanto. Tal vez nos toque disfrutar un poco. De todas formas digo lo de siempre: ¡Aupa Athletic!



En otro orden de cosas, y también teniendo en cuenta el título del post de hoy, fueron más de 5 seguidos los vinos jóvenes de 2007 que catamos el viernes en Cella Vinarium en Pamplona. Por variedad y calidad, a destacar los blancos presentados, de ellos nos llevamos para casa un chardonay de Navarra, otro de Cariñena (sí de Cariñena, diferente estilo y algo sospechoso de no ser sólo charndoay) y un verdejo, cómo no, de Rueda. Con los rosados no nos paramos demasiado y de los tintos a destacar el Mencía del Bierzo presentado y uno de La Mancha del que tenemos en casa dos botellas para catar con más atención.

En esto no queda la cosa, porque al menos 5 fueron también los vinos degustados el resto del fin de semana, que para algo venía la familia: bodegas Ayerra, Ochoa, Piedemonte, Máximo Abete y Nekeas completan el catálogo de vinos con los que nuestros invitados y nosotros mismos disfrutamos en las diferentes comidas y paseos por Olite.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Bodegas Ayerra

Dentro de este ciclo de trabajo bien hecho dedicado a la pasada Semana Santa, lo siguiente que nos toca es la visita a una bodega de las de ahora.


Subiendo desde Olite a San Martín de Unx, a medio camino, justo al tomar una curva a la izquierda, encontramos Bodegas Ayerra. Se trata de una bodega familiar, fundada por Esteban Ayerra junto con sus 7 hijos que decidieron elaborar su propio vino tras muchos años en que la uva de los viñedos familiares fuera a parar a la Cooperativa de San Martín de Unx. Una decisión arriesgada que está dando sus frutos en los caldos que nos ofrecen.

Llegamos el sábado por la tarde. Pese al frío, Esteban, el padre de la familia, supervisa a Salva mientras hacen cambios en los aparejos del tractor. Dentro de la bodega otro hermano, Teo, se está dedicando a llenar garrafas y bag-inboxes para el reparto de la semana.

Otro día lo dedicaré a la elaboración del vino en esta bodega, en el momento en que recupere unas fotos que tengo de la vendimia del año pasado. El visitante puede pedir que se la enseñen y lo harán encantados dando todo lujo de detalles. Sin embargo, nuestra misión es otra, queremos probar el recién embotellado Ayerra Lágrima 2007.

Para aclararnos un poco, comento los vinos y formatos que nos podemos encontrar en esta bodega:
  • Se mantiene la tradición de la venta de vino a granel, extraño hoy día para una bodega pequeña. Realmente es un vino casi igual al embotellado, salvando las distancias de la presentación. Tanto en rosado como en tinto joven tenemos la posibilidad de comprar garrafas de 5l y bag-inboxes de 5 y 15l. Por supuesto, para aquellos que tengan más costumbre a este formato, existe la posibilidad de llenar garrafas propias a un precio algo más económico.
  • Ayerra Lágrima 2007: Disponible a la venta desde ya. Se trata de un Rosado de Lágrima tal como mandan los cánones de la D.O. de Navarra. Se trata de un vino de capa baja con unos tonos rosados con tendencia hacia el granate. El color, precioso. Cabe destacar que hemos visto alguna botella de 2006 y se mantiene prácticamente intacto, lo mismo que ocurrió con anteriores añadas. En nariz salta la fruta antes de acercar la copa: fresas para mí, más cerezas para Mi Cuadrilla, se hace la boca agua. La entrada en boca es dulce, muy fresca, la acidez exacta, bien equilibrado, el estómago lo agradece. A 2€ la botella, nos llevamos 3 para enriquecer el botellero.
  • Ayerra Joven 2006: Aunque no son nuestro objetivo en esta visita y, por tanto, no pondré muchas referencias a su cata, Bodegas Ayerra dedica la mayor parte de la producción de sus viñedos a la elaboración de vino tinto. Nos llevamos otras 3 botellas de este vino fresco y agradable que acompañará más de una de nuestras comidas. Por cierto, consiguen bastante homogeneidad entre cosechas y el vino joven bien aguanta tres años si se conserva bien (uno o dos días antes habíamos abierto una botella de 2004 y se mantenía vivo).
  • Ayerra Crianza 2003: Nos llevamos otras 3 botellas, y van 9, a 4€ la unidad. Se trata de un coupage de Tempranillo y Cavernet que tiene una de las características que más aprecio de estos vinos, evoluciona maravillosamente en botella.
  • Ayerra Reserva 2000: Este es el producto estrella de la casa y, por supuesto, el más complejo de todos. Su cata necesita algo de tiempo y más temperatura de la que tenemos en la bodega, así que me dedicaré a ella otro día. Lo más sorprendente, el precio, 5€ por un Reserva. Nos llevamos otras 3 botellas para completar la docena.
Si se hacen cuentas, por 37€ nos hemos llevado unas cuantas botellas de buen vino para poder disfrutar con la familia, que tengo visita este fin de semana.

lunes, 17 de marzo de 2008

De botellas va la cosa

Me gustaría empezar esta entrada comentando que el Athletic ha sacado unos puntos en el campo del Betis. Desgraciadamente, de momento, el único que ha sacado puntos ha sido nuestro portero Armando. Un incidente que, por muy comentado que sea, no deja de ser extremadamente grave. A ver si, por una vez, el Comité de Competición emite una sanción ejemplar que haga que los que se dedican a arrojar objetos al campo se lo piensen bien antes de perjudicar a su equipo. A ninguno nos gusta perder.

En otro orden de cosas, ya refiriéndonos al aspecto puramente deportivo del acontecimiento del sábado, se puede decir que se repitió el guión de los últimos tiempos. El Athletic sabe marcar y suele hacerlo pronto, pero luego sufre de ese miedo a ganar que todavía no nos hemos quitado. ¿No va siendo hora de que nos olvidemos de las dos últimas temporadas?

Si quitamos los momentos en los que el empuje del Betis nos puso contra las cuerdas podemos decir que prácticamente todas las líneas estuvieron bien. Una lástima el coladero de Iraola, habría que pensar en darle un descansito para que vuelva con más energías. Ustaritz, en su primer partido tras la renovación, como siempre, atento al cruce. Del Horno, bien, con las espaldas cubiertas nos puede dar todavía mucho fútbol. En el medio campo, una pena la lesión de Yeste, que lo estaba haciendo correctamente hasta ese momento. Javi Martínez, el pulmón, sin más. Susaeta parece que estaba demasiado cansado, ¿le dieron muchas patadas? y tuvo que ser sustituido por David López inconmensurable en sus lanzamientos de penalti, aunque no tuvo tiempo de demostrar nada más. Gabilondo, casi ni se vio, pero es que su trabajo suele ser bastante oscuro. Etxeberria demostró que nunca hay que perder la fe en acompañar al otro delantero, provocando un penalti tras un pase de 40 metros que Llorente, como siempre, fue capaz de bajar. Llorente, además de rematador, se está convirtiendo en el máximo asistente de gol del equipo, ¿cuántas sorpresas más nos depara el gigantón?

En definitiva, 1 a 2 es un resultado que hace justicia al juego desplegado. Una pena que todavía no podamos verlo reflejado en la clasificación. Esto nos daría mucha más tranquilidad para las próximas jornadas. Ahora a esperar al Getafe, sin Armando, espero que Dani no nos haga el clásico "No puedorrr, no puedorrr" que nos ha costado no pocos goles esta temporada.


Bueno, a parte de la botella del Ruíz de Lopera, en mi casa han sido protagonistas dos botellas de Bodegas Máximo Abete que ya adquirimos hace un par de meses. Una de blanco y otra de tinto, lo que parece que se está volviendo una costumbre.

El sábado, para acompañar algo de pasta a la carbonara, decidimos abrir una de las botellas de Guerinda Chardonay 2006. Un vino blanco con tonos dorados típicos de esta variedad, muy claro y transparente. Los aromas a cítricos maduros destacan sobre el resto, algo de frutas tropicales, mucho más ligeras que las que se notaban en la cosecha 2005. De acidez delicada y cuerpo ligero, difiere de otros Chardonay que hemos tomado. Mi Cuadrilla prefiere que estos vinos tengan más cuerpo, pero no deja una gota en la copa.

El domingo decidimos abrir otra de las maravillas que trajimos de esta bodega: Guerinda Cavernet-Sauvignon Selección 2006. Se trata de un vino picota oscura de capa media-alta con ribetes morados. La lágrima es densa denotando el grado de alcohol de este vino. Aromas a frutos negros maduros, en un segundo acercamiento se notan vainillas, extrañas para un vino que sólo ha pasado por barrica para el proceso de clarificación (manías de Máximo, digo yo). Un varietal de Cavernet tiene el peligro de ofrecer unos taninos demasiado agresivos, pero este no es el caso, estos taninos dulces hacen pensar en el cuidado especial que se da en una bodega familiar. Agradable y persistente, acompaña bien cualquier tipo de comida, valga decir que algo de paté y unos boquerones en vinagre no estropearon el disfrute de este caldo.

Estamos en vísperas de vacaciones de Semana Santa. Tal vez visite alguna bodega para catar lo que nos deparan los vinos de la cosecha 2007. Espero que tengamos embotellado rosado de una de nuestras bodegas favoritas - Ayerra, id preparando el asunto que nos pasamos por allí en breve.

lunes, 18 de febrero de 2008

Blanco o tinto

Hoy me han comentado que debería hacer una clasificación de los vinos que voy comentando en este blog. Cualquiera que disfrute del vino como lo hacemos Mi Cuadrilla y yo comprende que lo de la clasificación está cercano a lo imposible. Cada vino tiene su personalidad y unas características que lo diferencia de cualquier otro, si no es así, no tendría que aparecer en ninguna lista, por lo menos redactada por mí.

Hoy voy a presentar dos vinos que he probado este fin de semana. Se trata de un vino blanco de Rueda (Solar de la Vega Vendimia Seleccionada 2006) y un tinto de la zona media de Navarra (Guerinda Crianza 2004)

Solar de la Vega Vendimia Seleccionada 2006

Poco se suele poder decir de un vino que viene incluido dentro de esos lotes de Navidad que entregan la empresa. Sin embargo, dando una vuelta por el botellero localicé una botella de vino de Rueda que nos habían añadido a las clásicas viandas navideñas.

Solar de la Vega Vendimia Seleccionada 2006 es un vino que cumple estrictamente con los mínimos exigidos a los blancos de su D.O. En lugar de ser el clásico 100% Verdejo que nos podría dejar sin sentido, se trata de un Viura-Verdejo con todas las de la ley.

Encontramos un vino amarillo pajizo transparente, con algún reflejo verdoso casi imperceptible. Algo de carbónico sorprende al principio, pero desaparece rápido. En nariz, es casi inmediata la entrada de cítricos, limón y mandarina sobre cualquier otro aroma. Muy poco del recuerdo a Verdejo en el retrogusto. En boca se trata de un vino fresco, agradable, de trago largo. Acompañó perfectamente el plato de pasta que teníamos para comer.

No se trata de un vino con el que presumir ante las visitas, pero se deja beber muy bien y se puede disfrutar si no se tienen prejuicios.

Guerinda Crianza 2004

En nuestra visita a Bodegas Máximo Abete compramos dos botellas de Guerinda Crianza 2004. Mencionaba que se trata de un vino monovarietal de garnacha de viñas viejas. Fallo y rectificación. Esta garnacha negra de viñas viejas está ensamblada con tempranillo y merlot. Más que nada para que no haya confusiones.

Se trata de un vino de capa alta, con lágrima fina y oscura, de un granate intenso y reflejos rubí. En nariz, lo primero que se puede sospechar es que el roble de las barricas en que se ha criado este vino es de origen americano, porque las vainillas saltan de la copa. Cuando este primer impacto a pasado, empiezan a notarse aromas torrefactos y, un poco escondida, manzana muy madura que hace que se espere algo intenso en boca. De entrada en boca es algo duro, astringente, aunque se trata de un efecto de corta duración. Un vino con cuerpo y redondo. Una copa lo mismo puede acompañar un pincho un domingo por la mañana que un asado.

Vino interesante para los que gusten de caldos intensos.

viernes, 15 de febrero de 2008

La chispa del riesgo

Una de las cosas que más nos gusta a Mi Cuadrilla y a mí es salir a dar una vuelta un día por la tarde de lunes a jueves. Somos un poco peculiares, ya que no hay mucha gente de nuestra edad que lo haga. Algo dicen que tiene que ver con lo achuchada que se ha puesto la vida con las hipotecas y eso.

Ayer, como no, también salimos. Pero en esta ocasión, en lugar de volver a casa después del tercer vino, decidimos visitar a nuestros amigos de la Casa del Preboste. Para mí, uno de los mejores sitios donde comer pizza en España y parte del extranjero. Además, cuentan con un asador a la brasa donde preparan una deliciosa carne que se puede degustar a diario (excepto los martes, que es cuando descansan).

Teníamos ganas de cenar algo de carne a la brasa, y qué mejor que acompañar esta carne con un buen vino de Olite. Decidimos ir sobre seguro y pedimos un vino de Bodegas Ochoa, una de las bodegas de más prestigio de este maravilloso pueblo donde vivimos.

El vino elegido fue un clásico: Crianza Tempranillo Ochoa 2004. Javier Ochoa ha conseguido con su Tempranillo una uniformidad que hace que elegir este vino de garantías año tras año. Se trata de un vino de capa alta, rojo granate con tonos de picota madura. En nariz, lo primero que destaca es la fruta, intensa, que deja paso a regaliz y algún picante. El paso de boca es agradable, con taninos pero no demasiados, persistente. Un entrecot a la brasa no lo mata sino que acrecienta la untuosidad que tanto se agradece en algunos vinos.

Ahora sólo un comentario más sobre este vino. La seguridad de que siempre va a estar bueno le resta diversión. Le falta la chispa del riesgo. Afortunadamente, la familia Ochoa tiene escondidos otros secretos que pueden compensar esto con creces.



Ahora, el comentario previo para el partido del domingo. Espero que Joaquín Caparrós nos guarde alguna sorpresita y vaya a por el partido. Parece que ya tienen bien guardada la parcela defensiva, el Athletic es uno de los equipos menos goleados de la liga. Nos hace falta ver cómo los jugadores se divierten. Si lo hacen dentro del campo, no tendrán la necesidad de divertirse fuera. Para perder, por lo menos con una sonrisa.

¡Aupa Athletic!

lunes, 11 de febrero de 2008

Lo más importante

A estas alturas del curso ya deberíamos haber asumido una cosa: el Athletic no juega ni juagará bien esta temporada. Vale, tal vez tengamos un destello de vez en cuando, un reflejo de lo que es el amor propio en los jugadores.

Centrémonos de una vez. Ayer hubo pitos no merecidos desde la grada. Gracias, periodistas morbosos y medios de comunicación de medio pelo. Un equipo que es capaz de resolver ante un rival inferior, con un raquítico 1-0 no es que se merezca la mayor ovación. De todas formas, puedo asegurar que si se tiran una semana buscándome las cosquillas como a estos chavales (recordemos que es lo que son) no atino en el trabajo ni a la de tres. Sin embargo, ellos han cumplido.

Hay que separarse un poco y dejar atrás que el partido fue malo y aburrido de solemnidad. Saquemos lo que se pudo ver en el campo:
  • El portero, no es necesario mencionarlo. Las intervenciones que tuvo, correctas, dando tanta seguridad a la defensa como poca confianza a los atacantes.
  • La defensa, solvente, como siempre. Amorebieta, inconmensurable, cubriendo las espaldas de Del Horno como se debe hacer cuando el lateral tiene esta proyección hacia arriba. Ustaritz perfecto al cruce, clamando cada día más por la titularidad. Iraola todavía está lejos del que fue, se desinfló en los primeros 20 minutos y se dedicó el resto del partido a la defensa, donde se encuentra más cómodo en los últimos tiempos.
  • La media es donde se encontraron más problemas. Yeste no se encuentra cómodo pegado a la cal y sigue sin luchar, aunque es el que más calidad tiene del equipo, sustituido por Garmendia que aportó poco o nada en esta ocasión. Javi Martínez, sólo una palabra, superior física y técnicamente. De Orbaiz hemos oído hablar, aún se le espera. David López, sólo voluntad, ni un pase bueno. Cuellar, sorpresa, le sustituyó y dio un oxígeno a la banda derecha que sólo tiene cuando Susaeta (sancionado) está presente. Es un jugador a tener en cuenta, menos mal que no lo han cedido al final.
  • El ataque demostró que es capaz de llegar. Dos palos y alguna otra clarísima ocasión que no consiguió atinar el equipo. Un error defensivo del Levante y una capacidad a la hora de resolver que debería plantear la pareja atacante a Caparrós. Aduriz estuvo libre, ligero, con menos responsabilidad, lo que le permitió desplegarse a las bandas y buscar alternativas. Nos dio la mejor versión de sí mismo, muy diferente de cuando sale sólo a luchar contra los molinos/gigantes. Llorente mostró su clásicos detalles técnicos que están empezando a no sorprendernos y una autoridad por alto digna de su embergadura. ¿Por qué no sacar a esta pareja cuando vamos de escursión a otro campo? Una pena que Aitor tuviera que salir tan pronto del campo.
En definitiva, el equipo, aunque no nos lo queramos creer, existe. Esto es muy importante. Sin embargo, lo más importante son los tres puntos y seguir, una jornada más fuera de esos puestos que no hemos pisado con Caparrós y a los que nos habíamos acostumbrado las dos últimas temporadas.



Respecto al vino. El sábado probamos una botella de Solar de Estraunza Crianza 2005. 100% tempranillo. Capa media-alta en tonos cereza. Muchas vainillas en nariz y algún recuerdo a regaliz, muy dulce. Todavía le queda bastante vida en botella. En boca, agradable entrada. Se trata de un crianza de Rioja al uso, sin muchas sorpresas, pero que cumple sobradamente con lo que se puede esperar de un crianza de esta D.O. Algo me han dicho de que la cosecha de 2005 deparará muy buena calidad en los crianzas, esta primera muestra hace honor a esta suposición.

viernes, 8 de febrero de 2008

Con queso y cecina


Ya comenté que una de las bodegas que tengo que visitar en un espacio no muy largo de tiempo es Bodegas Nekeas. Ayer, antes de la cena y con la intención de nos acompañara durante la misma abrimos la última botella que nos quedaba de un vino de esta bodega.

Dispusimos en un plato una ración de cecina que trajimos de León y de queso curado. Abrimos la botella de Nekeas Crianza 2004 (Tempranillo - Cabernet Sauvignon) recién subida de nuestro botellero, es decir, más bien fresquito. Este vino gana con la temperatura, aunque no lo dejamos que llegara a los 18ºC que marca la etiqueta para consumo óptimo. Esto es una característica que me gusta especialmente, ya que pienso que a estas temperaturas los aromas que puede desprender el vino son mucho más abundantes y apetecibles, es decir, consumir este vino recién sacado de la nevera es matarlo.

A la vista es un vino brillante, oscuro, con unos tonos granates muy apetecibles. En el color se aprecia que todavía puede evolucionar más. Lo primero que me recordó al acercarlo a la nariz fue el regaliz. Vainillas y bayas amargas (tal vez arándanos) también vienen al recuerdo. La entrada en boca es agresiva, astringente, esperable de un Cabernet. De hecho, Mi Cuadrilla opina que tiene más del 10% marcado en la etiqueta. Yo no soy tan fino, pero me fío de ella.

Esto ocurre con el vino solo, pero lo bueno es que lo conjugamos con algo de alimento, que hace que toda la combinación de sabores y aromas cambie. Al comer algo de cecina y queso el vino entra más redondo en boca. Como decía antes, creo que algo hay que agradecer al aumento de temperatura al estar en casa. Cuerpo y aroma destacan sobre sabores tan agresivos como los del acompañamiento, así que se puede decir que aprobamos este vino.

Creo que es un buen vino para acompañar un pincho el domigo por la mañana, pero sobre todo, para lo que es bueno es para acompañar una comida casera, con aromas y sabores fuertes (ojo con el exceso de grasa, ya que puede neutralizar un poco este vino).




Un comentario sobre el Athletic. Parece que a algunos de nuestros chicos los han sancionado por salir de juerga. Comentan que ha sido por salir a partir de la medianoche. Yo creo que es porque bebían naranjadas en lugar de buen vino crianza.

A ver si tenemos suerte y tanta polémica no tiene malas consecuencias. Hay que ganar al Levante sea como sea. ¡Aupa Athletic!

lunes, 4 de febrero de 2008

¡En qué estará pensando!

Depués de ver el partido del Athletic en la Romareda surgen algunas dudas. La principal de todas es: ¿qué narices pasa por la cabeza de nuestro querido Jokin?

La solvencia defensiva está más que demostrada. Sólo nos queda acortar un poquito las riendas de Amorebieta. El central es clave a la hora de cortar un contragolpe, pero si se dedica a visitar insistentemente el área rival nos puede pasar lo del gol de ayer. Quitando esto, por lo menos no pasamos tanto miedo como en temporadas anteriores. Capítulo aparte merece el cambio de portero. Mi Cuadrilla comenta que nos habrían metido al menos dos goles más de estar en la portería Dani "Chiquito de Fuenmayor" Aranzubía (¡No puedo, no puedo!).

Lo hemos conseguido, nos meten pocos goles. Pero ahora lo que hay que hacer es meterlos. La segunda parte frente al Barcelona y el último partido de copa en San Mamés demuestran que Llorente tiene solvencia suficiente en ataque, que Yeste va mejor por el centro,que existe un nuevo valor en el equipo capaz de volver locas a las defensas rivales, Aitor Ramos y que Susaeta es, a día de hoy, el único capaz de encarar sin morirse de vergüenza. Entonces, ¿qué hace Yeste pegado a la cal?¿Cómo es que es titular Aduriz, con su característico regate del bisonte (tiro la pelota, voy detrás y si hay un defensa en medio me lo llevo por delante? ¿Qué pinta Susaeta en el banquillo? La evidencia se hizo patente cuando, tras los oportunos cambios, por los que Mi Cuadrilla clamaba desde el minuto tres, el Athletic demostró que puede atacar con solvencia, sólo un Zaragoza bien plantado atrás y Cesar, con un paradón a bocajarro digno del gran portero que es, consiguieron evitar que el equipo rojiblanco sacara mejores frutos de lo sembrado en la segunda parte.

No soy entrenador profesional ni veo a los jugadores entrenando cada día. Tampoco lo es Mi Cuadrilla. Sin embargo, esto no evita que digamos que la culpa de la derrota de ayer, por una vez y sin que sirva de precedente, fue exclusivamente de Jokin. Así como para echar la culpa a los chavales. Bueno, seguimos preguntándonos que pasa por su cabeza. Espero que contra el Levante lo haga mejor.



La nota enológica de hoy es para un vino que teníamos almacenado en nuestro botellero. Se trata de un blanco de Rioja que compramos en una vinoteca en una visita a ElCiego la primavera pasada. Cuando lo compramos tenía unos aromas de frutas tropicales característicos de la malvasía que compone el Mitarte Blanco Fermentado en Barrica de 2006, pero ha evolucionado en la botella y ahora se le nota mucho, tal vez demasiado, el efecto de la fermentación en barrica. Se ha oxidado algo y de los brillantes tonos pajizos a pasado a unos tono dorados más típicos del Chardonay. Tal vez no lo hayamos cuidado lo suficiente, porque Mi Cuadrilla dice que no le gusta demasiado. Yo creo que, a pesar de haber sido fermentado en barrica, la duración de este vino es corta (imagino que mejorará en sucesivas cosechas) y va siendo hora de esperar qué nos deparará el 2007.

viernes, 1 de febrero de 2008

...y sin embargo se mueve

Buena tarde para ver fútbol. Mi Cuadrilla está entusiasmada repitiendo una y otra vez que quería estar en La Catedral. Ambiente de gala para La Copa, encima me entero de que mi hermano está viendo el partido en San Mamés, para morirme de envidia.

Llevamos demasiado tiempo de sufrimiento. Creemos recordar qué era aquello de la épica y los héroes, pero ha pasado demasiado tiempo y un 2-0 en la ida nos da la ilusión justita.

Empieza el partido ¡Este no es mi Athletic, que me lo han cambiado¡ Tocan, tocan, corren, presionan, recuperan… no puede ser, hay fútbol en esas botas. Una falta en la parte derecha de la frontal del área… si estuviera Urzaiz seguro que remataba… Gooool, Amorebieta ha marcado. Puede ser, puede ser, no me lo creo. Siguen jugando, como saben o como deben y … penalti de libro, derriban a Llorente y saltamos de la silla. Tira Muñoz y… gol. Puede ser, puede ser, uy, hay que repetirlo, va, si lo falla seguro que podemos meter otro. Y GOOOL. Hemos empatado, no nos lo creíamos pero hemos empatado. Ahora hay que aguantar hasta que termine el primer tiempo y eso hacemos.

El segundo tiempo es otra cosa. Buena jugada del Santander, Duscher marca. Tenemos que hacer la machada, otra vez empezar de cero. San Mamés se enciende y, en menos de un minoto, GOOOOL de Susaeta. Puede ser, puede ser. Penalti de libro sobre Gabilondo, bien andamos, que no lo pitan. Falta inexistente de Ocio, error defensivo y el partido que da prácticamente sentenciado, nos meten el segundo y nos obligan a llegar a cinco. Si ya son increíbles tres, cinco es cosa de brujas. Garra, pundonor, cambios para seguir atacando, dominio, corazón… pero al final no ha podido ser.

Hay que reconocer que el Athletic no está en su mejor momento y muy lejos de lo que nos acordamos de tiempos de la gabarra. Hay que reconocer que nos han eliminado de la Copa, esa competición que nos ilusiona año tras año aunque cada vez somos menos los que nos acordamos de la última final que se jugó. Hay que reconocer que la cantera no es la de antes, hay que reconocer que nos acordamos demasiado del pasado. Hay que reconocer lo que haya que reconocer, pero, como dijo Galileo… y sin embargo se mueve.



Por cierto, para añadir una nota enológica os comento que después del partido cenamos hicimos un experimento de maridaje complejo. Espero no recibir críticas por ello. Os comenté el otro día que habíamos comprado unas botellas de Quaderna Vía 2007, un vino joven fresco y divertido. Bueno, pues lo usamos para acompañar una hamburguesa completa, con su huevo, ketchup y mayonesa (jo, así estoy poniéndome…). Cualquiera me podría decir que eso mejor acompañarlo con coca-cola. Precisamente ahí está la gracia. Los intensísimos aromas frutales y eso gusto dulce en boca es lo más parecido (sin gas) que puedes encontrar en vino, así que el maridaje está clavadito.