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lunes, 7 de abril de 2008

Disfrutando en casa

Este fin de semana no ha tocado excursión ni alardes similares, es decir, he estado haciendo lo que se debe hacer de vez en cuando: descansar.

De todas formas, el no salir no implica aburrirse ni evitar el disfrute. Para empezar, el sábado decidimos abrir la caja que habíamos traído de las bodegas García Burgos hace unas semanas. Tanto es el respeto que tenemos a estos vinos que hemos decidido disfrutarlos siempre con tranquilidad y pausa.

El objetivo al abrir dicha caja era sacar una de las tres botellas de Sh 2006 que contenía (ahora contiene sólo dos. Se trata de la botella con número 5597 de las 6100 botellas de 75cl han contenido este exquisito caldo. Otras catas son más técnicas. Yo sólo hablaré en esta ocasión de sensaciones.

Al ver golpear en la copa este líquido oscuro, casi negro, pero con tonos violáceos, observamos que se trata de un vino limpio, suave y con la densidad justa, pese a su capa muy alta. Al acercarlo a la nariz, Mi Cuadrilla lanza una pequeña exclamación de admiración, esto debe estar muy rico, se le notan en primera instancia unas frutas negras maduras que dan paso casi inmediatamente a minerales. ¡Vaya! Es el primer vino que pruebo en el que la mina de lápiz que he leído para otros se me presenta evidente. Este vino expresa el terruño del que tantos hablan y tan pocos demuestran. En boca, bien equilibrado, se nota el grado (cómo no, si son 14,5%) pero no tira para atrás. Invita a otro trago. Tragos cortos, pequeños para disfrutar cada uno por separado.

Por sacarle un defecto, para los no expertos (y los que estamos reservando la cata de Lola García para una ocasión muy especial) es un vino que invita a las comparaciones. La frase "Está bueno, pero no tanto como el Sh", ha salido de la boca de Mi Cuadrilla en referencia a otros vinos de los que conservamos en nuestro botellero. Yo opino que cada vino debe ofrecer algo distinto y lo de bueno o malo dependerá del momento y la compañía. Este fin de semana ha tocado disfrutar de este, seguro que en algún otro disfrutaremos de vinos muy diferentes.


También en casa hemos disfrutado del equipo de nuestros amores. El Athletic quiere que recordemos lo que era estar en la zona tranquila de la tabla. Por fin lo ha conseguido. No voy a hablar de los jugadores como he hecho en otras ocasiones, sino del equipo en sí y de su afición.

El equipo, muy bien, gracias. La ilusión desborda Bilbao y algunos hemos mirado a cuantos puntos tenemos la Champions. Afortunadamente, esta temporada ya no nos tiran de la cama porque no estamos soñando. Objetivo cumplido dando buena imagen, ¿qué más podemos pedir?

Se me ocurre algo que podemos pedir: que la política salga de una vez y para siempre de San Mamés. Me parece una falta de respeto enorme que los cuatro descerebrados de siempre se dediquen a insultar a la gente sólo por su procedencia. La mayoría, hijos de inmigrantes que llegaron a Bilbao y alrededores para poder dar un futuro a su familia. Gritos de este tipo hacen que se nos reciba mal en campos de fútbol donde el conjunto de descerebrados local (lamentablemente todos los equipos tenemos uno) hace pagar a justos por pecadores. Por cierto, para ser del Athletic no hay que ser necesariamente vasco, así que lo mejor es que algunos tomen nota.

En fin, por pedir que no quede. Antes ganaremos liga y copa que librarnos de estos que estropean la imagen de una afición a la que, por otro lado, hay que estar orgulloso de pertenecer. En definitiva: ¡Aupa Athletic!

lunes, 25 de febrero de 2008

Una visita - García Burgos

Tal como prometí el viernes, hoy toca contar la visita a la Bodega García Burgos, en Murchante.

Llegamos a Murchante a eso de las 10:30h de la mañana del sábado. Un día precioso, aunque hay algo de niebla en el viaje de poco más de media hora desde Olite. Como la bodega no se encuentra fácilmente, Javier García nos guió hasta la misma en su todoterreno blanco.

Subimos una cuesta y llegamos a una terraza en cuyo centro se encuentra el edificio de la bodega. A primera vista, acostumbrados como estamos a bodegas más grandes, suponemos que parte de las instalaciones estarán soterradas. No es así, lo que se ve es lo que es.

Según nos bajamos del coche empieza la visita propiamente dicha. Javier nos presenta sus vinos a las primeras de cambio. Señala a un lado y nos dice: "Esto es Finca la Cantera de Santa Ana", a otro lado y "Eso es Sh", un poco más lejos y "Aquello es Vendimia Seleccionada", por último, cambia la cara expresando cariño cuando nos señala "Esa parcela pequeña de ahí es Lola García". Es la primera vez que nos presentan un vino cuando todavía no es uva, es terreno, es cepa en proceso de poda...

Sh Lola García
La Finca La Cantera de Santa Ana ha pertenecido a algún miembro de la familia al menos desde 1802. Javier la conocía desde siempre y todas las referencias a la misma, incluídos algunos registros de los años 30 del siglo XX, la sitúan como una de las mejores productoras de vino del entorno. Por esta razón decidieron situarse en esta finca para elaborar los vinos de alta gama que son el mercado al que va dirigido esta bodega.

Después de esta introducción pasamos a la nave de elaboración. Dada la producción de esta bodega, sólo utilizan depósitos pequeños para la elaboración de sus vinos. Por supuesto, se realiza fermentación alcohólica en frío. Algo que llama nuestra antención son los remontados manuales, vigilando que se remojen los hollejos uniformemente sin maltratar el caldo. No conocía el término delestaje que se utiliza en esta bodega y Javier nos explicó que consiste en retirar el caldo cuando alcanza cierta densidad, dejar que se oxigenen los hollejos y luego volver a introducir el caldo en el depósito. Por supuesto, esto de alcanzar una densidad determinada puede ocurrir (y de hecho suele ocurrir) a altas horas de la madrugada, así que no será extraño encontrar a Javier por la bodega de noche en tiempo de vendimia.

Pasamos después a la nave de barricas. Nos encontramos con una nave climatizada en la que se alinean, perfectamente diferenciados, los distintos vinos en proceso de elaboración. Todas las barricas son de roble frances Allier, con un tostado lento especial para que la madera no sea demasiado agresiva. Todos los vinos excepto el Vendimia Seleccionada realizan aquí la fermentación maloláctica. Lola García y Finca La Cantera hacen su crianza en barricas nuevas, Sh lo hace en barricas de 1 año y el Vendimia Seleccionada en barricas de 2 años. Esto hace que se renueve un tercio del parque de barricas cada año.

Salimos otra vez a fuera y, junto a una cepa de Cabernet de la parcela de donde sale Finca La Cantera, Javier nos explica conceptos desconocidos para neófitos. Desfornecinar: eliminar los brotes que salen fuera de los pulgares, de forma que toda la fuerza se vaya a los que van a dar la uva. Deshijar o poda en verde: eliminar aquellos pequeños racimos que no van a madurar debido a que no son los principales de cada pulgar. Vendimia en verde: eliminar aquellos racimos que, por sus características no interesa que maduren en la cepa. Bodegas García Burgos hace dos vendimias en verde, una cuando el grano tiene el tamaño de un guisante y otra con el grano maduro. Con esto se logran dos cosas: que la cepa no sufra demasiado, ya que no se riega en absoluto, y que los granos estén bien aireados, consiguiendo una maduración óptima y reduciendo el riesgo de plagas.

Ya hemos conocido el proceso completo de elaboración de los vinos y Javier nos enseña la pequeña embotelladora que utilizan para todos sus vinos. El control en todos los pasos de la elaboración de sus vinos es esencial para cumplir con las exigencias de la bodega. El etiquetado se realiza con una etiquetadora manual, casi artesanal.

Por último, pasamos a llenar el carro de la compra, pocas oportunidades como esta para conseguir vinos de alta gama directamente del productor. Nos llevamos lo siguiente:
  • 3 botellas de Sh 2006 (15€/botella). En gran parte es el culpable de que estemos en esta bodega de visita. Javier nos garantiza que nos gustará.
  • 2 botellas de Finca la Cantera de Santa Ana 2005 (25€/botella). Qué menos que llevarse el que hemos oído mencionar como el mejor Cabernet Sauvignon de Navarra, con mucha diferencia.
  • 2 botellas de Lola García 2004 (50€/botella). ¡Ala, la casa por la ventana! A la espera de la calificación de este vino por parte de Robert Parker, que se publicará el 29 de febrero, guardamos este vino para poder disfrutarlo largo y tendido. Ya os daré envídia en otro post. Tan seguro está Javier de este vino que fue capaz de afirmar que se conservaría bien hasta al lado del televisor. Por si acaso, lo guardo en lugar privilegiado del botellero.
  • 1 botella de Vendimia Seleccionada 2004 (10€/botella), que hay que probar todos los vinos. Esta es la última cosecha que incluye tempranillo, a partir de ahora, sólo Cabernet y Merlot.
De regalo, como primicia nos llevamos una botella de Vendimia Seleccionada 2005, para que hagamos una mini cata vertical en casa.

Abandonamos la finca con la satisfacción de haber aprendido mucho y disfrutado de la compañía de alguien que quiere y disfruta con lo que hace. Nos lleva hasta Murchante dejando atrás el terreno calizo de la finca y pasando por el terreno arcilloso sobre el que se asienta el anterior (¡así cualquiera, vaya terreno para la vid!). En Murchante nos indica un restaurante donde comer verduras típicas de la Ribera, pero eso es tema de otro post.

viernes, 22 de febrero de 2008

Un plan para el fin de semana

Por fin es viernes. Después de una dura semana de trabajo, el merecido descanso llega. ¿Qué forma mejor de pasar el fin de semana que cansándose todavía más? Ya llegará el lunes para que podamos descansar de verdad.

Por increíble que parezca, tengo actividades programadas para todos los días. Aquí van.


VIERNES

Después de un mes cerrado por reformas, por fin hoy inauguran Los Lebreles, que ha pasado de llamarse Los Lebreles de Don Carlos a Los Lebreles - Sport Tabern. Poco cambio en el nombre para mucho cambio en el interior. Carlos e Ilda siguen regentando esta taberna en el centro de Olite, con ilusión retomada tras la profunda reforma en el local.

La importancia de Los Lebreles viene dada, a parte de la amistad que nos une con ellos, es que en este local se pueden ver todos los partidos del Athletic que se retransmitan por televisión. Si os pasáis por allí y veis una pareja dando gritos seguramente seremos Mi Cuadrilla y yo sufriendo con el club de nuestros amores.

Esta tarde, de 19:00 a 21:00h disfrutaremos gorroneando en el bar, que ya se encargarán de cobrarnos a partir de mañana.


SÁBADO

Tenemos un buen plan desde la mañana. Excursión a Murchante a visitar Bodegas García Burgos. Daré cumplida cuenta de la jornada en una de las próximas entradas por aquí. Seguro que recojo munición para posts futuros, que se me hace la boca agua sólo pensar en sus vinos.

Tal vez haya algo que contar sobre el vino que tomaremos en la comida.


DOMINGO

Después de descansar la mayor parte del día, algo antes de las 17:00 entraremos en Los Lebreles a tomar algo. Bueno, la verdad es que el objetivo será sentarnos a la luz de la bandera del Athletic que se puede ver desde la puerta (algo he tenido que ver en que esté ahí puesta) para ver el partido contra el Villarreal. Espero que el nuevo submarino amarillo venga cansadito y sin ganas de pelea después de haber sido apeado de la UEFA.



Lo más seguro es que el lunes ponga unas jugositas notas para eso de dar envidia al personal. Buen fin de semana y ¡Aupa Athletic!