domingo, 24 de enero de 2010

Lamentaciones

Obviamente, no he estado en Jerusalén en las últimas fechas. Ni Muro, ni nada que se le parezca hace que de mí hoy salgan esas quejas dolorosas juntas con llanto, suspiros y muchas otras muestras de aflicción (¡vaya! otra vez, tirando de diccionario), es decir, lamentaciones y más lamentaciones ante la derrota del Athletic ante el Deportivo ayer.

Lo primero que nos toca lamentar es la falta de acierto. Es difícil que cualquier equipo de esta que se considera la liga de las estrellas, se estrelle tantas veces en las múltiples ocasiones creadas. De todas formas, hay que admitir que se circunscribieron prácticamente a la primera parte.

Lo segundo, es el arbitraje. Seguro que alguien opina que eso es como clamar al cielo, pero hay que contarlo todo. Dos goles anulados y un o dos penaltis obviados es lo más grave de esta actuación arbitral. Hay que añadir que favoreció el buen oficio del Deportivo en el arte de parar el partido una vez se adelantó.

Lo tercero, las amonestaciones. Debido a sendas tarjetas amarillas, el partido ante el Espanyol se presentará dos de las jóvenes estrellas del Athletic: Javi Martínez y Mikel San José.

Lo cuarto, la derrota. No tengo que decir nada al respecto, es un lamento lógico.

Lo quinto y no lo menos importante, la gravísima lesión de Filipe Luis. Si tenéis la oportunidad de ver las imágenes, un consejo, no lo hagáis, no merece la pena hacer sufrir a vuestras retinas.

Bueno, ya está, ya basta de lamentarse. El próximo partido es en el campo de Cornella-El Prat. Este es un rival de los que debería ser más fácil vencer, pero ya se verá. Desde Olite, o desde Portugalete o desde Santurtzi o desde Barakaldo, se oirán nuestros gritos: ¡Aupa Athletic!

Nekeas CxC

Llevo un tiempo si subir ninguna nota de cata. Desafortunadamente para mi hígado y afortunadamente para mi paladar, esto no significa que no haya provado el maravilloso líquido surgido de la fermentación del zumo de la vid. Rescato una cata que hice hace algún tiempo (octubre del año pasado) de un vino de bodegas Nekeas.

El vino catado es Cepa Por Cepa 2008. Se trata de un coupage de garnacha y tempranillo que ha pasado tres meses en barrica con 13,5º.

El valle de Nekeas no puede destacar por un clima que favorezca la obtención de uvas con un color extraordinariamente oscuro. De hecho, probamos hace un tiempo un rosado que contenía Cabernet Sauvignon con el principal objetivo de conseguir el color adecuado. Como consecuencia, este vino tiene una capa media, granate con reflejos violeta en el borde.

Según cae en la copa, el alcohol llega pronto a la nariz. Si se deja airear un poco, frutas no muy maduras, ciruela negra, mucha juventud al primer golpe. Con más aire aún, aparece fresa ácida, agradable.

En boca la entrada es ácida, como un aguijonazo. Los taninos, muy redondos, astringencia nula. Con un poco de aire, se puede obtener un postgusto dulce que sospechamos que tiene algo que ver con el tratamiento que dan a la garnacha en esta bodega. Recomiendo que se deje airear un poco, lo mejor de este vino, con diferencia se obtiene cuando entra en contacto con el aire.

En definitiva, se trata de un vino que, según mi criterio, se aleja un poco de lo que estamos acostumbrados en tintos de la misma D.O. Si lo probáis, comentadme vuestra opinión.

domingo, 17 de enero de 2010

¿Casualidad?

En respuesta a un comentario hace unos pocos días, prometía ponerme las pilas y publicar una entrada sobre el partido contra el Real Madrid. En esta respuesta, mencionaba que no se me llamara fantasma si, por casualidad, el Athletic ganaba.

¡Hombre de poca fe! En fútbol, podemos apelar a la suerte, al mal arbitraje, a los elementos… pero nunca a la casualidad. Un equipo bien trabajado, lo está y eso no es por casualidad. Después no pidamos justicia, que de eso el fútbol tampoco entiende. No pidamos que gane el mejor, porque eso sólo lo juzga el gol y esa parte es demasiado caprichosa.

Ayer, otra vez en casa, vivimos el partido del Athletic contra el Real Madrid. Un clásico donde los haya y en el mejor escenario donde podía darse. La Catedral del fútbol presentó sus mejores galas para presenciar un partido de los de antes. Un Real Madrid plagado de estrellas con gran clase y capacidad se estrelló contra un Athletic que demostró que algo queda de aquella mitológica garra.

Aprovechemos para alabar la épica de esos jugadores de los que nos acordaremos delante de los nietos. Iráizoz, soberbio, supo mantener aquello que el empuje de Toquero y el acierto de Llorente había conseguido en el minuto dos. San José, se definió como el futuro del Athletic, que se vaya despidiendo el Liverpool de él. Koikili, Amorebieta, Iraola, Javi Martínez, Gurpegui, Orbáiz, Yeste… y así hasta más de cuarenta mil, completaron la alineación del Athletic.

Me parece que 2010 nos depara algunas sorpresas. Un gran año nos aguarda. ¡Aupa Athletic!

miércoles, 28 de octubre de 2009

Cartuchos de fogueo

Empieza la temporada de caza y ya tenemos todo listo: licencia de armas, la cuota del coto pagada, los perros contentos y bien entrenados... Vamos el León sale de caza bien pertrechado. Pero hoy ha cometido un error, ha confundido los cartuchos de verdad con los de fogueo y, por más que ha disparado nada de nada. Y lo que es más, encima se ha tropezado y ha acabado con el tobillo torcido y una buena brecha en la cabeza.
Hoy, en Vallecas, el Athletic se ha presentado con casi todo lo que tiene, incluyendo el debut de Iñigo Pérez, y se ha traído un par de golitos después de haber tirado a puerta más veces que en los últimos cinco partidos. Visto lo visto, no es momento de cargar las tintas contra el entrenador, aunque alguien le debería decir (por si no se ha dado cuenta ya) que las jugadas a balón parado en contra hay que practicarlas un poco más, que ya está bien de goles de falta y a la salida de un córner.
Con el nombre de este blog, la copa, que es lo único que tiene que ver con fútbol y vino al mismo tiempo, debería tener un espacio gracias al buen hacer del Athletic. Esperemos a la vuelta para ver si podemos estar realmente en tres competiciones. Mientras tanto, el sábado, frente al Atlético, debemos seguir gritando ¡Aupa Athletic!

martes, 27 de octubre de 2009

De donde no hay...

Hace un tiempo hablé de la necesidad de un fondo de armario para cada equipo que considere que puede jugar en más de una competición. El domingo volvimos a tener una clarísima muestra de este ejemplo. Y lo peor no es tener poca ropa que ponerse, lo peor, con diferencia, es que la poquita que tienes para ponerte se queme irremisiblemente en un incendio.
El domingo Caparrós tuvo que plantear el partido contra el Getafe convocando a todo lo disponible. Hasta ocho bajas en el primer equipo limitaban el banquillo a sólo un centrocampista y un delantero, ambos recién salidos del dique seco. De ellas, supuestos titulares eran hasta cinco. Vamos, que se puede considerar que era el momento de quejarse.
Aún así se salió con la intención de rascar algo en un campo que no es el favorito para el equipo. No en vano, el Athletic Club no ha ganado ninguno de los partidos que ha jugado en Getafe. Caparrós presentó lo mejor de lo que disponía. Un equipo fuerte en el centro de campo, con mordiente en el ataque y estable en defensa... hasta que todo se torció.
Al filo del descanso de una primera parte en la que el equilibrio tanto en juego comoen ocasiones fue la nota dominante nos quedamos sin uno de los baluartes defensivos más importantes: Gurpegui, merced a una merecidísima segunda tarjeta amarilla. Seguro que el jugador le ha dado más de un par de vueltas al asunto.
La segunda parte fue un auténtico baño por parte del Getafe. Fallos defensivos encadenados supusieron: el primer gol de Soldado, una falta al borde del área que acabó en penalti por manos de Castillo, segundo gol y, por último, otra falta de Ustaritz como último jugador calcada a la de Valladolid, es decir, otra expulsión. Además, Llorente salió magullado, por tanto, el Athletic acabó con 9 (jugadores) pero sin 9.
En definitiva, el domingo poco claro se podía sacar, para que quejarse. Mañana toca el primer partido de la copa... más ilusión y, sobre todo, más voces al grito de ¡Aupa Athletic!