lunes, 22 de diciembre de 2008

Felices Fiestas

Este va a ser el último post del año, digo yo, porque nunca se sabe. Por tanto, me veo obligado a felicitar el año con unos días de antelación. Por cierto, a los que os haya tocado la lotería cuando leáis esto, ¡enhorabuena! Al resto, ¡lo importante es la salud!

Bueno, comenté el otro día que hablaría de nuevo del Athletic después de que jugara contra el Betis. Estos conllevaba un riesgo, hablar después de una posible derrota, pero al menos así no se me puede calificar de ventajista.

El Athletic viajó a Sevilla con una baja sensible, Iraola se quedaba en el dique seco dejando su puesto a Murillo, que jugaba su primer partido esta temporada. Se enfrentaría a un Betis sin columna vertebral debido a las sanciones.

Dos cambios por lesión en apenas 25 minutos pudieron poner las cosas muy cuesta arriba al equipo, pero supo reponerse y los suplentes cumplieron con creces. De hecho, uno de ellos (Susaeta) dio un magistral pase para que Javi Martínez rematara de cabeza el único gol del partido. Con todo, la sensación ante el pitido final fue más de alivio que de euforia. Sigamos con los pies en el suelo que sólo se puede decir que hemos hecho los deberes para conseguir un aprobado ramplón.

Durante el más de mes y medio que estuve sin dar señales de vida ocurrió de todo: empezamos la etapa de los grandes con cero puntos, con lo que en la jornada 9 estábamos en el puesto 19 con sólo 5 puntos. En las siete jornadas que han seguido se han remontado puestos en base a una extrahordinaria solidez en casa y gracias a la recolecta de puntos fuera, una derrota en siete jornadas nos permite comer el turrón en una zona más tranquila de la tabla, en el puesto 12 a 6 puntos del descenso (todavía es muy pronto para mirar hacia arriba).

En definitiva, jugadores, cuerpo técnico y afición pasaremos unas Felices Fiestas a la espera de un mes de enero con mucho fútbol y mucha ilusión puesta en la Copa.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Aumenta Mi Cuadrilla

Ha pasado bastante desde la última entrada, mes y medio no es tanto tiempo como para dar un blog por muerto, pero al menos sí como para darlo por agonizante. Intentemos hacerle una RCP (Rehabilitación CardioPulmonar, no Relación Calidad Precio).

No quiero resultar ventajista al escribir de nuevo cuando el Athletic parece que ha encontrado por fin un juego al que aferrarse, así que dedicaré la siguiente entrada, que será la última del año, a analizar el juego del equipo de mis amores.

Por otro lado, hace tiempo que no pruebo un vino reseñable. Intentaré tomar nota de lo que pruebe en Navidad, porque, pese al título, Mi Cuadrilla se encuentra de baja en tareas enológicas por unos meses. Para quien lea esto por primera vez, debo recordar que utilizo la expresión Mi Cuadrilla, así en cursiva y empezando en mayúsculas, para referirme a mi mujer, compañera en las dos aficiones que centran la temática de este blog.

El motivo de la baja sí que está implícito en el título. Mi Cuadrilla aumenta viene a indicar, ni más ni menos, que estamos esperando familia. Para finales de junio del año que viene, si todo marcha como debe, tendremos un nuevo miembro del club que, si bien no podrá darnos su opinión sobre el vino en muchos años, seguro que es aficionado del Athletic desde bien pronto.

Sirva lo mencionado como justificación y disculpa para esta prolongada ausencia y para la escasez de comentarios sobre vino que durará algunos meses.

viernes, 31 de octubre de 2008

Buena Copa

En un blog donde se mezclan el vino y el fútbol el símil entre la Copa del Rey y una copa de vino está más que servido. El post de hoy aprovecha precisamente esto, porque voy a comentar algunas cosas del partido de dieciseisavos de Copa del Rey que enfrentó a Athletic y Recreativo en San Mamés.

En esta ocasión, y van unas cuantas esta temporada, pude seguir el partido a la antigua usanza, es decir, gracias a la inestimable ayuda de Radio Euskadi. En Navarra no hay forma humana de ver GolTV y la emisora del grupo EITB es la única que da el seguimiento más o menos íntegro de todos los partidos del Athletic por estos lares.

Esta vez no me rompí la cabeza contra la pared ni tuve un ataque de ansiedad por saber qué es lo que pasaba. La sensación, de tranquilidad incluso en los peores momentos del partido, tal vez gracias a no ver lo que estaba pasando.

Comentemos lo positivo, que para eso ganó el Athletic:
  • El resultado: 2-0. Encarrilada la eliminatoria, aunque debemos pasar por el Colombino para demostrar que queremos seguir hacia la siguiente ronda. Sobre todo cabe destacar ese marcador a cero en casa que es clave en las eliminatorias a ida y vuelta.
  • El equipo resultó mucho más vertical, hiriente en el ataque, pese a que el centro del campo estuvo ocupado por dos medios centros contundentes (o tal vez gracias a eso mismo).
  • El banquillo sirve para algo. Respecto a los titulares habituales de los últimos partidos nos encontramos con: Ustaritz, Koikili, Gurpegi, Javi Martínez, Susaeta, Ion Velez. Como suplentes también entraron dos hombres con pocos minutos esta temporada: Iñigo Vélez de Mendizabal y Joseba del Olmo. ¿Debería plantearse Caparrós que algo está haciendo mal a la hora de elegir las alineaciones iniciales?
  • Se ha roto una racha de derrotas demasiado larga. Tal vez esto propicie un cambio de actitud.
En definitiva, no puedo quedarme con lo que otros consideran malo. No acabo de entender por qué se critica que no machacaran a un equipo con el que sólo fuímos capaces de empatar hace no muchas semanas. Tal vez nos estemos volviendo a olvidar de dónde venimos y haya gente que esté pensando en jugar la final de la Copa sin pasar antes por la vuelta de esta eliminatoria.

Yo, de todas formas, digo lo de siempre: ¡Aupa Athletic!

miércoles, 29 de octubre de 2008

El momento del cambio

He tardado algo en escribir sobre el partido del pasado domingo en Madrid. La verdad es que no parece que haya mucho que decir después de todo lo que se ha hablado. Al final, el resultado fue negativo. Perder,  aunque sea con un grande y haciendo un bonito juego no debe alegrarnos jamás. Me parece que cada día nos estamos volviendo menos exigentes con el equipo, es como si pensáramos que no da para más.

Ahora mismo vamos a plantear otra forma de actuar. Espero poder ser coherente con la misma de aquí hasta el fin de la temporada. El planteamiento será el siguiente en mis próximos posts: si el Athletic pierde, sacaré a relucir sus defectos, a pesar de que pueda haber jugado bien; si gana, a parte de los comentarios de euforia, sacaré a relucir sus virtudes; en caso de empate, ya veré, al libre albedrío.

Empiezo por el partido del domingo, como primer ejemplo.

Una defensa mal coordinada propició dos de los tres goles. Estos fallos en la salida al fuera de juego o en las coberturas nos están costando la sangría de goles de la que estamos siendo víctimas en este comienzo de temporada.

El tercero, debido a una chulería innecesaria en el centro del campo. La relajación es buena a la hora de crear juego con libertad, pero demasiada, como siempre, puede ser catastrófica.

Está claro, hay algunos puntos de mejora que es de suponer que se tendrán en cuenta para el encuentro de esta noche en la Copa: coordinación, concentración y tensión. A ver si se van aplicando el cuento.

Con esta van dos entradas en las que no hablo sobre vino. La verdad es que no he probado nada nuevo últimamente. Estoy preparando una sobre la elaboración de vino con algunas fotos de bodega... espero tenerla lista pronto.

lunes, 20 de octubre de 2008

Sensaciones

Sensaciones. Es lo que me comprometí a comentar sobre los partidos de fútbol del Athletic. Sensaciones. Es lo único que puedo transmitir cuando el equipo parece que juega bien, pero no es capaz de marcar, ni siquiera de meter miedo real al equipo contrario.

Ayer nos enfrentamos ante uno de los verdaderos cocos de la categoría. El F.C. Barcelona vino, vio y venció. Sin grandes alardes y con la ausencia de figuras clave, fue capaz de llevarse un resultado más que positivo con un sólo gol.

Y nosotros, ¿qué? Sensaciones. Sólo podemos sentir el frío de la zona de descenso rozándonos la nuca. El equipo juega bien, mucho mejor que en las últimas campañas. Divierte su juego y nos regocijamos al ver que algunos jugadores que antaño parecían indolentes, se dejan la piel tanto en defensa como en ataque. Al menos, eso sí, estamos recuperando carácter. Sólo nos falta certificarlo con goles.

El próximo fin de semana nos toca visita a Real Madrid. ¿Seguiremos sufriendo?¿Acabaremos la jornada en la zona de descenso? Todo está por ver. De mientras, un grito tiene que seguir saliendo de nuestras gargantas: ¡Aupa Athletic!